viernes, 16 de octubre de 2015

Jabón para lavar paso a paso

Después de mucho tiempo pensándolo, me he decidido a publicar una entrada de cómo hacer jabón con aceite usado para uso doméstico.
Decir que recetas hay muchas y cada jabonero/a tiene la suya y su forma de hacerlo, aquí os cuento la mía que me funciona, y que he ido perfeccionando a lo largo de los años.
Decir también que al usar sosa cáustica hay que tomar precauciones, con lo cual no me responsabilizo de un mal uso o mala interpretación de lo explicado en esta entrada.
Esta explicación es para hacer jabón con aceite usado doméstico, que sirve para lavar ropa, para fregar a mano, lavavajillas y suelo, no sirve para uso cosmético.

Ingredientes
Aceite de oliva usado (colado y filtrado).
Agua.
Sosa cáustica (99% pureza).

Material necesario
Guantes.
Gafas de plástico.
Delantal.
Barreño / cubo de plástico o algún recipiente de acero inoxidable.
Mascarilla.
Cuchara de madera.
Jarras medidoras.
Báscula.
Molde para el jabón, puede ser de silicona o una bandeja de plástico.
  

Medidas de precaución
La elaboración de jabón es sencilla pero requiere tomar ciertas precauciones, como he comentado antes, ya que en ella se manipula sosa cáustica, que es muy tóxica e irrita la piel.
La primera indicación es hacer el jabón en un lugar ventilado, o al aire libre.
Imprescindible ponerse guantes durante la elaboración, cuando se ha terminado y se está fregando los utensilios utilizados, cuando se desmolda y se corta el jabón.
Cuando se mezcla la sosa con el agua, se eleva mucho la temperatura y emana vapores tóxicos, simplemente no hay que acercar demasiado la cara. En este caso es también imprescindible colocarse desde el inicio unas gafas protectoras y una mascarilla, para proteger los ojos y las vías respiratorias durante todo el proceso. Estos vapores duran unos minutos.
Muy importante que no estén alrededor niños ni animales que puedan derramar, tocar el jabón cuando se está haciendo, o puedan respirar los vapores irritantes.
También es recomendable tener a mano vinagre, ya que si se produce alguna salpicadura en la piel, el vinagre es un ácido neutralizante natural de las sustancias cáusticas.
Como he comentado antes, la sosa es bastante corrosiva, con lo cual no se pueden utilizar recipientes de hierro ni aluminio, ya que lo corroería, sí se puede usar plástico, madera o acero inoxidable.

Paso a paso
Una vez llegados a este punto, en que sabemos qué nos hace falta y lo tenemos, y cuáles son las medidas de precaución a tomar, ya podemos ponernos a hacer jabón.
Lo primero que hay que hacer es tenerlo todo preparado a mano, y sobre todo, no tener prisa.
La receta que yo suelo hacer es la siguiente:
Aceite usado doméstico (colado y filtrado) - 1.800 grs.
Sosa cáustica - 314 grs.
Agua - 700 grs.

Bien, vamos con el paso a paso:
Se pesa el agua y la vertemos en el barreño, cubo o el recipiente que vayamos a usar.
Se pesa la sosa cáustica, y se va echando despacio y muy poco a poco al agua y al mismo tiempo se va removiendo con una cuchara de madera o plástico (repito, no puede ser de hierro ni aluminio). En este momento la temperatura del líquido se elevará bastante, y es cuando emanará los vapores tóxicos, no acercar la cara demasiado para evitar respirarlos. La idea de echar la sosa poco a poco es que no suba mucho la temperatura, aun así, subirá pero no tanto como si se echa de golpe.
Siempre se echa la sosa al agua y no al contrario.
Remover hasta que toda la sosa se haya disuelto, a esta mezcla se le llama lejía.
Cuando la temperatura de la lejía ha bajado, esto puede llevar un rato, se pesa el aceite, se pone en otro recipiente y en él vamos vertiendo la lejía, y al mismo tiempo vamos removiendo, a los pocos minutos, se puede usar la batidora, e ir intercalándola con la cuchara, así evitamos que se caliente demasiado la batidora.

Cuando la mezcla se espesa y se observa que ha cambiado de color, se dice que ha llegado al punto de traza. Para estar seguro de esto, se puede levantar la cuchara o batidora y el hilito que cae debe quedarse en la superficie y no hundirse.


Una vez que se comprueba que ha llegado al punto de traza, se echa en el molde que se vaya a utilizar, yo suelo usar una bandeja de plástico grande.


Se cubre con plástico transparente, y se envuelve en una toalla o manta, de esta manera, la temperatura bajará gradualmente y el proceso de saponificación se llevará a cabo mejor.
Se deja el molde en un lugar donde no haya corriente.
Unas 10 horas más o menos después se comprueba que el jabón ha endurecido, lo que hago en ese momento es desmoldarlo y cortarlo, muy probablemente aun esté templado, porque si espero más tiempo es muy difícil hacerlo de lo duro que se pone.
Otra posibilidad, es cortarlo sin desmoldar y cuando haya enfriado totalmente desmoldar.
Se ponen las pastillas a secar en un lugar fuera del alcance de los niños y animales, y bien ventilado.


A partir de ahora habrá que esperar a que madure el jabón como mínimo 4 semanas, aunque yo lo dejo 6. En este tiempo terminará de producirse la saponificación, el agua se evaporará, de ahí que tenga que estar en un lugar ventilado, porque si el ambiente es húmedo tardará en curar más tiempo.
Los utensilios utilizados hay que fregarlos muy bien y no dejar restos de jabón, puesto que la sosa está activa aun.
Pasadas esas semanas de curación, el jabón está listo para ser usado.

Usos
Una vez curado el jabón lo que hago es lo siguiente:
Me quedo con una pastilla para usarla para manchas difíciles de ropa.
El resto lo rallo y envaso en botes de cristal.
Lavadora: todo depende de la cantidad de ropa y lo sucia que esté, yo echo normalmente 3-4 cucharas soperas de jabón rallado en el bombo y listo, esto lo vais ajustando según veáis resultados. Si alguien tiene dudas de que la ropa huela mal por haber utilizado aceite usado, la respuesta es no.
Lavavajillas: yo tengo un lavavajillas de los pequeños y echo una cucharadita de postre rasa, y estoy contenta con el resultado. Me he llevado un año usando una receta con percarbonato y no me ha gustado cómo quedaban los platos y vasos.
Jabón líquido: pongo un cazo con agua a calentar, no hace falta que hierva, y echo 4-5 cucharadas de jabón rallado, y remuevo para que se disuelva, una vez disuelto, espero que se enfríe. Si veo que queda muy líquido vuelvo a echar jabón rallado, y si queda muy espeso, pues echo más agua. Hay que tener en cuenta que según sea la época del año, la concentración será más alta o más baja de jabón. En épocas frías se espesa y cuaja más, con lo cual hay que echar menos jabón, y en épocas de calor, está más líquido y se puede concentrar más.
Este jabón líquido lo uso para fregar a mano y para fregar el suelo.


Recomendaciones:
Usa manga larga, incluso en verano, para evitar que cualquier salpicadura te llegue a la piel.
Etiqueta todos los envases donde guardes el jabón, ya sea rallado o líquido, con el fin de evitar cualquier confusión.

Espero haberme explicado bien, si tenéis dudas me podéis escribir un comentario en esta entrada o al correo jabonesfelices@gmail.com. Del mismo modo, os invito a dejarme un comentario con vuestra experiencia si hacéis jabón.

En las próximas entradas explicaré cómo hacer suavizante para la ropa y abrillantador para el lavavajillas.

8 comentarios:

  1. Hola, me ha encantado el post. ¿el agua que usas es de la llave o destilada?
    ¿a que temperatura debe estar la lejía cuando la hechas al aceite? ¿y este?
    saludos
    mercedes

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  2. Hola Meche, gracias, me alegro que guste y que sirva.
    Yo uso para hacer los jabones de uso doméstico el agua del grifo (la destilada la reservo para los jabones cosméticos).
    Con respecto a la temperatura de la lejía dejo enfriarla todo lo que mi paciencia me deja, para que así no haya mucha diferencia de temperaturas entre ésta y el aceite.
    Saludos :)

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  3. A mí me encantan estas cosas, creo que además de ahorrarnos dinero, contribuyen a no contaminar tanto comprando químicos innecesarios...

    Gracias por la receta!!! O más bien fórmula :D


    Saludos!!
    LaUra

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  4. y en liquido podrias poner receta? gracias

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    Respuestas
    1. Hola, simplemente pones a calentar agua, pongamos que un litro y añades entre 6-8 cucharadas de jabón rallado y dejas que se disuelva. No hace falta que hierva, lo remueves de vez en cuando, y cuando veas que ya está disuelto, lo retiras del fuego y dejas enfriar.
      Si ves que que está muy denso, añades más agua caliente, si está demasiado líquido pues más jabón rallado y vuelves a calentar de nuevo. La consistencia es la que tú quieras.
      No hay más misterio. Espero que te sirva. Saludos.

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  5. Mil gracias por compartir. Me parece genial. Mis niños son muy pequeños y pocas veces estoy sola en casa, pero me guardo tu receta para cuando sean mayores o yo tenga más tiempo.
    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Gracias a ti. Me alegro que lo que publico sirva. Besos.

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